Café Pendiente es un café-restaurante de brunch y café de especialidad en el Carrer del Rosselló 152 de Barcelona, en el Eixample. Con un concepto que combina gastronomía y compromiso social (el nombre 'Café Pendiente' hace referencia a la tradición napolitana del caffè sospeso, donde pagas un café extra para alguien que no puede permitírselo), este espacio se ha convertido en uno de los destinos de brunch más populares y mejor valorados de Barcelona. La carta de brunch es completa y bien ejecutada: tostadas de masa madre con aguacate y huevo poché, tortitas esponjosas con frutos del bosque, eggs benedict en distintas versiones, bowls de açaí, granolas caseras con yogur y fruta, sándwiches y wraps, y opciones saladas como huevos revueltos con trufa o shakshuka. El café de especialidad es excelente, con granos seleccionados y preparaciones que incluyen filtro, espresso y cold brew. Los zumos naturales y smoothies complementan una oferta matutina redonda. El espacio es luminoso, acogedor y con esa estética instagrameable que los cafés de nueva generación barceloneses dominan: madera clara, plantas, cerámica artesanal y una decoración que transmite calma. El ambiente es relajado y cosmopolita, con un público que mezcla locales, nómadas digitales y turistas gastronómicos. Con un precio medio de 15 euros por persona (brunch completo con café), una puntuación espectacular de 4,8 en Google y 4.284 reseñas, Café Pendiente es posiblemente uno de los mejores cafés de brunch de Barcelona. La altísima puntuación con ese volumen de reseñas es un logro notable. Ideal para desayunos y brunchs de fin de semana. La espera puede ser considerable en horas punta, especialmente sábados y domingos.
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