Ubicado en la Calle de Colmenares 13, en una tranquila calle lateral del barrio de Chueca, Barganzo se ha convertido en el embajador indiscutible de la cocina de Tel Aviv en Madrid. El local presenta un diseño minimalista, luminoso y de estética industrial con toques rústicos, creando una atmósfera joven, fresca y muy acogedora. Es el lugar ideal para quienes buscan una comida saludable, auténtica y con ese espíritu de hospitalidad tan característico del Mediterráneo oriental, perfecto para compartir platos en un ambiente relajado y moderno. La propuesta culinaria se define como cocina israelí y de Oriente Medio, con un enfoque absoluto en la frescura y las recetas tradicionales elaboradas desde cero. He verificado que su especialidad es el arte del hummus, considerado por muchos como el mejor de la capital: no puedes marcharte sin probar su Hummus clásico (servido caliente y con una textura increíblemente cremosa), el Falafel artesanal, la Sabich o su espectacular Shakshuka. Es una cocina honesta, llena de color, especias vibrantes y legumbres de calidad que demuestra que la comida vegetariana (aunque también tienen opciones con carne) puede ser sumamente sabrosa y reconfortante. Con un precio medio que ronda los 25-30 euros, ofrece una experiencia gastronómica excelente y equilibrada, destacando por sus raciones generosas y el uso de pan de pita horneado diariamente. El servicio es profesional, joven y muy apasionado, siempre dispuesto a explicarte los matices de cada plato y la mejor forma de degustarlos. Es el destino definitivo para los amantes del buen hummus y los sabores de Levante que buscan una experiencia auténtica y vibrante en el corazón de Chueca.
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