Ubicado en el histórico barrio de Fuencarral, al norte de la capital, Casa Pedro es uno de los baluartes de la gastronomía madrileña desde su fundación en 1824. Entrar en este restaurante es retroceder dos siglos en el tiempo; sus paredes están decoradas con fotografías de ilustres comensales, azulejos tradicionales y barricas de vino que cuentan la historia de una ciudad. Es el lugar de peregrinación para quienes buscan la autenticidad de una antigua casa de postas, un ambiente familiar y ese aroma a cocina de leña que ya es difícil de encontrar en el centro más cosmopolita de Madrid. La propuesta culinaria es un homenaje sin concesiones al recetario castellano y madrileño. Su cocina se basa en el fuego lento y el respeto por las piezas de calidad. Los grandes protagonistas de la carta son los asados, destacando el lechazo al horno de leña y el cochinillo, que presentan una piel crujiente y una carne extremadamente tierna. No obstante, Casa Pedro también es famoso por sus guisos de casquería, como los callos a la madrileña, y sus platos de caza de temporada. Para empezar, sus huevos con jamón o sus croquetas caseras son una declaración de intenciones de lo que significa comer "como en casa". Con un precio medio que oscila entre los 40€ y 55€, este restaurante destaca por ofrecer raciones generosas y un servicio de vieja escuela: atento, profesional y con el conocimiento que solo otorgan décadas de oficio. Su bodega, con una cuidada selección de vinos nacionales, es el complemento perfecto para una comida contundente. Casa Pedro es, en definitiva, un refugio de tradición inalterable, ideal para reuniones familiares o comidas de amigos que valoran el sabor de lo auténtico y la historia viva de la gastronomía de la capital.
Ver restaurante completo → ← Volver a Flambea