Ubicada en la Calle del Conde de Peñalver 90, en el extremo más residencial y tranquilo del Barrio de Salamanca (cerca de la zona de Diego de León), La Taberna de Peñalver es un refugio de la cocina tradicional que ha sabido ganarse la fidelidad de los vecinos y del público corporativo. El local presenta un diseño clásico y confortable, con una barra de madera tradicional y salones amplios que crean una atmósfera acogedora, joven en su gestión pero con el poso de las grandes casas de comidas de Madrid. Es el lugar ideal para un almuerzo de negocios o una comida familiar donde se busca la seguridad de un plato bien hecho en un entorno amable. La propuesta culinaria se define como cocina mediterránea y española de mercado, con un fuerte énfasis en el recetario castellano y los productos de temporada. He verificado que su carta es una apuesta segura por la calidad: no puedes marcharte sin probar su rabo de toro, sus croquetas caseras o las carnes rojas a la parrilla, que gozan de gran reputación. Es una cocina honesta, de raciones generosas y sabores reconocibles, donde la técnica se pone al servicio de la materia prima para ofrecer platos reconfortantes que nunca pasan de moda. Con un precio medio que ronda los 40 euros, ofrece una experiencia gastronómica sólida en una zona donde la oferta suele ser o muy exclusiva o muy informal, ocupando ese espacio de "restaurante de confianza" con una relación calidad-precio muy equilibrada. El servicio es profesional, atento y de la vieja escuela, brindando un trato personalizado que hace que cada comensal se sienta como en casa. Es el destino definitivo para quienes buscan la esencia de la taberna ilustrada en un ambiente espacioso y elegante en el norte del Barrio de Salamanca.
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